Inquietudes Cotidianas

Lo esencial es invisible a los ojos

Guerra de Sexos

El juego de “La guerra de los sexos” es un ejemplo muy sencillo de utilización de estereotipos para analizar un “problema” frecuente en la vida cotidiana.
Aún hoy, después de millones de años de convivencia, el hombre siente la necesidad de decodificar ese enigma llamado mujer, la mujer, mas bien no tiene enigma, pero también intenta comprender al hombre.

Alguien propuso la siguiente formula que da como resultado una de las características de la mujer, su complejidad:

Sin embargo, las conclusiones son pocas y lo único que nos queda es la aceptación hasta que nuestra neurona masculina no acabe de asimilar la formula y pueda pasar a otra cosa.

Por el contrario la agenda de un hombre denotaría todo lo contrario, su simplicidad:

Tenemos disparidad de gustos, eso es verdad…
La cerveza nos emociona tanto como los bolsos a vosotras, y que conste, ya se que los bolsos no se colocan alrededor de la barriga de forma anti estética, ni nos impiden ver como van disminuyendo de tamaño nuestros genitales con la edad, pero nos afecta de diferente forma….

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En el mundo hay mucha mentira, falsedad e hipocresía. La industria más grande que hay en él es la mentira. Creo que es una de las pocas cosas en que hombres y mujeres estaríamos más o menos igualados….

El sistema de valoración sexual en Occidente desciende de los hebreos, que formularon la idea de que el sexo sin procreación es ilícito y que, por tanto, sólo puede desarrollarse dentro del matrimonio ( ¿de aquí proviene la expresión “el peso” de la historia?) reforzando así la tendencia según la cual las represiones sexuales favorecen al varón y el cuerpo de la mujer se asocia al pecado, la tentación, la carne y la vergüenza (exhaustivamente representada mediante la imagen de Eva en el Edén). La sexualidad femenina, como algo oscuro y pecaminoso que debe ser controlado, fue principio básico de la Iglesia primitiva ( la iglesia tampoco es que ayude mucho) y siguió vigente durante mucho tiempo. Por el contrario la principal virtud de la mujer era la pureza sexual y el rechazo a la tentación.

 

Un hombre, haciendo gala de su insensibilidad, quizás diría: el sexo está hecho más para combatir en pareja a la infelicidad, que para construir la felicidad.

Una mujer seria más de: cada palabra provocada por el amor alcanza siempre un extraño aire de encantamiento.

Esto nos podría llevar a otra de las grandes controversias entre hombres y mujeres, el sexo.


Por siglos se ha tratado de demostrar que un género es más inteligente que el otro, como si se tratara de una continua competencia de capacidades.

Sin embargo, ningún estudio científico ha probado esto, ya que cada uno concluye diversas afirmaciones en base a test o cuestionarios determinados (es decir, las referencias hacen el resultado), pero no a la inteligencia en sí.
Entonces, el tema debería ser qué diferencias existen entre nuestras respectivas inteligencias o sensibilidades, o mejor aún, en qué cosas son mejores las mujeres y en qué los hombres.

Por el sólo hecho de ser hombre no se es más inteligente, ni por nacer mujer tendrás mejor labia que tu compañero.


Yo, personalmente, veo todo esto mas sencillo, creo que a la genética le interesa, simplemente, que seamos diferentes, ¿de que otra manera se puede perpetuar la especie?

Es importante destacar que la biología no es inmune a los estímulos sociales y evolucionamos acercándonos cada vez mas unos a otros.

¿Quien sabe? aun acabaremos entendiéndonos…..

Me despido como diría Albert Einstein

El mejor “físico”… mi mujer lo tiene en casa

Agosto 2, 2007 Publicado por Dani | Inquietudes | | 2 comentarios