Su Turno
Una tórrida tarde de Viernes en la costa.
Acababa de llegar al apartamento de la playa y me aventure a comprar en el típico y abarrotado super veraniego las cuatro cosas básicas para subsistir a las criticas horas de antes de acostarse y las de recién levantado.
En este sub-genero de supermercados playeros normalmente hay una caja abierta, y si la cola aumenta y/o la situación nos empieza a hacer dudar de estar entre humanos, abren otra.
Pues ahí estaba yo, llegada la fatídica situación limite en que una reponedora pasa a abrir otra caja y después de un gran y teatral sorbo de agua, con uno de los mejores aires marciales que recuerdo, dijo aquella frase que quien no ha oído alguna vez:
¡Pasen por aquí!
Solo que añadió algo que era nuevo para mi:
¡En estricto orden de cola!
Esta ultima frase me hizo a pensar en que lugar me correspondía a mi (en ese momento era el tercero de la cola) y me forme el mapa de como debía quedar aquella cola:
- el primero no se debía mover
- el segundo pasaba a la nueva caja como primero
- yo no me movía y pasaba a ser segundo
- el cuarto también pasaba a la otra caja y pasaba a ser segundo
- el quinto inicialmente tampoco se debía mover y quedaba en tercera posición
y así sucesivamente tal como muestra el siguiente esquema básico.
Como nadie se movía ( supongo que lo de “en estricto orden de cola” despisto un poquitin) y con una inoportuna mezcla de sociabilidad y deformación profesional así se lo comunique a las personas que me seguían y ante la inquisitiva mirada de cajera le pregunte si se refería a ese tipo de orden………..No solo conseguí unas magnificas caras de estupefacción de mis correligionarios de cola sino que , aparte, la cajera me obsequió con otro “pasen por aquí de una vez” con un tono casi nuclear.